El efecto suavizante es uno de los objetivos principales del proceso de acondicionado capilar.
Se basa en la reducción de la fricción entre fibras y la reparación o alineación de la cutícula, lo que mejora la sensación táctil de deslizamiento, fácil peinabilidad y sedosidad tras la aplicación de un acondicionador.
Este efecto está fuertemente ligado al estado de la cutícula, la carga electroestática del cabello, la lubricación de la superficie y la cohesión entre las fibras.
Mecanismos implicados en el suavizado del cabello