La composición lipídica del cabello desempeña un papel importante y fundamental en su apariencia, en el taco y resistencia.
Estos lípidos, presentes tanto en la estructura interna de la fibra capilar (médula y córtex) como en la superficie (cutícula) y el cuero cabelludo, actúan como un sistema natural de protección y lubricación.
El cabello humano contiene dos tipos principales de lípidos:
* Lípidos endógenos o estructurales como las ceramidas, colesterol y el ácido 18-metileicosanoico (18-MEA), responsables de mantener la cohesión celular, suavidad y la impermeabilidad del cabello.
* Y lípidos exógenos o sebáceos, procedentes de las glándulas del cuero cabelludo, en cuya composición encontramos triglicéridos, escualeno y ésteres de cera, que lubrican y protegen la fibra capilar.
Estos lípidos no solo determinan el brillo natural del cabello, también en su hidrofobicidad y, en la respuesta a tratamientos cosméticos.
Las posibles agresiones a las que se puede ver afectado el cabello (agresiones químicas, térmicas u oxidativas entre otras), hacen que el cabello pierda esa capa lipídica, y se vuelve más poroso, áspero y frágil.
De ahí, que los acondicionares y mascarillas capilares se formulan para reponer y reconstruir estos compuestos lipídicos, restaurando la función barrera protectora y mejorando la sensorialidad.
Composición lipídica capilar
El sistema lipídico capilar está formado como hemos mencionado anteriormente por dos fuentes principales:
1. Lípidos endógenos (intracelulares o estructurales)
Estos lípidos provienen de las células de la cutícula y corteza del cabello durante la queratinización.
La enzima ceramida catalasa y la acil-CoA reductasa juegan un papel clave.
Los principales lípidos componentes que encontramos son:
* Ceramidas. Representan aproximadamente entre el 40 y 50% de los lípidos intracelulares
* Ácidos grasos libres (C16-C24)
* Colesterol y ésteres de colesterol
* Esfingolípidos
* 18-MEA (ácido 18-metileicosanoico). Lípido crucial para la hidrofobicidad y brillo
Estos lípidos forman la barrera cuticular que protege al cabello frente a agresiones químicas y de la pérdida de agua.
2. Lípidos exógenos (sebo)
Lípidos secretados por las glándulas sebáceas del cuero cabelludo anexas a los folículos pilosos.
Proceden del metabolismo de andrógenos (principalmente DHT o dihidrotestosterona) que estimulan los sebocitos a través del receptor androgénico.
Se compone de:
* Triglicéridos (aproximadamente 55-57%)
* Ésteres de cera (aprox. 25%)
* Escualeno (aprox. 12%)
* Colesterol libre y esterificado
* Ácidos grasos insaturados (palmitoleico, oleico y linoleico)
* Hidrocarburos y alcoholes grasos
El sebo lubrica la fibra capilar, mantiene la flexibilidad y regula la microbiota autóctona del cuero cabelludo.
En la siguiente tabla puedes ver las funciones sobre el tallo capilar y cuero cabelludo de cada uno de los lípidos:
Características de la fase lipídica
Los factores que afectan a la síntesis y composición de esta fracción lipídica son:
* Edad. Con la edad disminuye la secreción sebácea y la síntesis de ceramidas, por lo que el cabello se vuelve más seco.
* Hormonas. Los estrógenos modulan la síntesis de ceramidas. Los andrógenos estimulan la producción de sebo.
* Nutrición. Déficit de zinc, biotina o ácidos grasos esenciales reduce la calidad lipídica.
* Estrés oxidativo. La oxidación del escualeno y de las ceramidas genera una pérdida de brillo y el cabello se torna más frágil.
* Procedimientos cosméticos. Procesos como la decoloración, alisado o permanente, destruyen el 18-MEA y ceramidas.
* Microbiota y pH del cuero cabelludo. Alteran la degradación en el contenido lipídico y el equilibrio sebo-microbiano.
Entre un cabello sano y un cabello dañado hay diferencias en el contenido lipídico.
En un cabello sano, el contenido en ceramidas es alto que se manifiesta en una cutícula compacta, mientras que en un cabello dañado, se reduce el contenido entre un 30 y un 50%, por lo que el cabello se ve más áspero y seco.
El contenido en lípidos naturales es uniforme en un cabello sano, lo que aporta un brillo natural. En cambio, en un cabello dañado, estos lípidos están degradados y oxidados, dando un aspecto opaco.
La proporción de fosfolípidos en un cabello dañado es menor en un cabello dañado, lo que la función barrera se ve comprometida y se produce un aumento de la pérdida transepidérmica de agua.
La influencia hormonal en hombres y mujeres también hace que la fracción lipídica sea diferente.
En los hombres hay una mayor actividad androgénica, presenta niveles elevados de testosterona y DHT. Las glándulas sebáceas son más activas y una mayor producción sebácea que se manifiesta en un cabello más graso.
El sebo es más rico en escualeno y ácidos grasos insaturados.
Existe una mayor tendencia a presentar alteraciones del cuero cabelludo como seborrea o alopecia androgénica.
Los estrógenos y la progesterona en mujeres limitan la secreción sebácea, reduciendo no solo su producción sino también el contenido secretado, por lo que el cabello y el cuero cabelludo están más secos.
El sebo presenta una mayor proporción de ceramidas y colesterol esterificado.
Los cambios hormonales (menstruación, embarazo o menopausia) alteran el patrón lipídico.
El uso de anticonceptivos o tratamientos hormonales pueden modificar el contenido lipídico capilar, disminuyendo el contenido en ceramidas.
Densidad lipídica según el tipo de cabello
Según el tipo de cabello, también hay diferencias en la densidad lipídica superficial: