La zona de los ojos y la de los labios, son las zonas del rostro más finas y sensible y son también las que mayor cantidad de maquillaje suelen llevar.
La piel que rodea los ojos es 5 veces más fina que la del rostro y su espesor va disminuyendo alrededor de un 6% cada década.
Esa fragilidad se ve acentuada cada vez más con el paso del tiempo.
Los ojos están expuestos al efecto de agentes externos como son el polvo o el viento, cosméticos de tratamiento específico y maquillaje que pueden provocar irritaciones.
Es imprescindible desmaquillarlos con productos específicos para esta zona.
El proceso de desmaquillado de párpados, pestañas y labios se debe realizar diariamente con cosméticos especialmente formulados para esta zona para evitar posibles irritaciones.
Propiedades cosméticas de los desmaquillantes:
· Ser suaves y aportar emoliencia
· No dejar sensación grasa ni ser astringente
· Ser hipoalergénicos tanto oftalmológica como dermatológicamente
· Eliminar todo resto de maquillaje, especialmente waterproof y de larga duración mediante disolución
· Deben ser retirados fácilmente con un algodón o una toallita de papel
· Presentar un pH entre 7.0 y 7.4 que se acerca al pH de las lágrimas, evitando así cualquier irritación tras la aplicación (si el desmaquillante se va aplicar a nivel de pestañas o parte interior del párpado)
· Formulados para inhibir el crecimiento y proliferación de microorganismos
· Tener efecto descongestionante y calmante
No se deben formular a pH muy ácido como puede ser con algunas emulsiones limpiadoras ya que pueden producir picor en los ojos y se pueden irritar.
Lo mismo ocurre si se los cosméticos están formulados a pH muy alcalino.
Tipos de desmaquillantes
Existen dos tipos de desmaquillantes de ojos y labios:
Desmaquillantes de tipo hidrosoluble
Se presentan bajo forma de lociones acuosas y se les conoce como aguas micelares.
Se caracterizan por limpiar, desmaquillar, tonificar e hidratar la piel, todo en un solo producto.
Son productos 2 en 1, ya que desmaquillan y tonifican a la vez.
Deben ser capaces de disolver rápidamente de la superficie cutánea los productos empleados en el maquillaje, retirando la suciedad en una sola pasada, con total suavidad y dejando la piel con una sensación de frescura.
Son buenos desmaquillantes pero no son suficiente para eliminar el maquillaje más cubriente o maquillaje waterproof.
Aunque se pueden emplear para todo el rostro, las aguas micelares son adecuadas para la piel sensible, especialmente la que rodea la zona de los ojos y los labios.
Tras su aplicación, no es necesario el aclarado posterior como puede ser cuando se usan emulsiones limpiadoras o cold creams.
Deben tener un pH próximo al de las lágrimas y ser a su vez, isotónicos a fin de no provocar molestias en la conjuntiva de los ojos.
Se pueden formular productos a pH entre 6.0 y 6.5 siempre que no incluya tensioactivos aniónicos en su formulación.
Composición de un agua micelar
El excipiente principal está formado por:
* Una fase acuosa mayoritaria compuesta por:
Agua destilada o agua termal
Hidrolatos
Infusiones de extractos vegetales
* Un tensioactivo que puede ser de :
Tipo anfótero
Tipo no iónico
Mezcla de varios tensioactivos (Plantapon)
Excipiente
Las aguas micelares pueden tener como excipiente principal agua destilada o bien agua termal.
El agua termal está indicada por su contenido en electrolitos para pieles más sensibles como pueden ser los párpados por lo que su incorporación a la fórmula es ideal.
Es necesario incluir en la fórmula una solución quelante para inhibir la estabilidad que pueden crear ciertos iones y evitar cambios en el pH cuando el producto se mantiene en reposo.
Se puede sustituir parcial o totalmente el agua destilada o termal por un hidrolato que presente propiedades descongestivas, emolientes y calmantes.
Pueden ser también hidrolatos levemente astringente si el párpado es graso.
Algunos de estos hidrolatos o aguas florales que se pueden emplear son:
* Hidrolato de lavanda
* Hidrolato de aciano
* Hidrolato de manzanilla
* Hidrolato de helicriso
También se pueden formular con otros hidrolatos específicos para el tipo de piel al que va destinado el producto.
Es importante tener en cuenta la concentración de uso para cada hidrolato para evitar algún signo de irritación.
Y es importante tener en cuenta el pH que presentan los hidrolatos ya que si son muy ácidos perderán eficacia cuando se estabilice el pH del producto final sobre pH 7-7.2., aunque como hemos mencionado podemos trabajar a un pH relativamente más bajo (6.0-6.5).
Igual que en el caso de hidrolatos, se puede sustituir parcial o totalmente el agua destilada por infusiones de extractos vegetales.
Sus propiedades deben ser similares a las que presentan los hidrolatos como calmantes y descongestionantes.
Aunque las aguas micelares suelen ser prácticamente transparentes, las infusiones aportan el color que se obtiene tras la preparación.
Importante también tener en cuenta al seleccionar el extracto vegetal a infusionar, su composición en el que pueda haber algún activo que sea inestable al pH del producto final.
El excipiente puede llegar hasta ser el 90% de la fórmula.
Tensioactivos
Para favorecer el proceso de limpieza se incorporan tensioactivos naturales.
Se deben seleccionar aquellos tensioactivos que presenten un grado de irritación bajo ya que la zona de los ojos es muy sensible.
Los tensioactivos de uso preferente deben ser:
* Tensioactivos anfóteros
· Cocamidopropil betaína
· Disodio cocoanfodiacetato
* Tensioactivos no iónicos
· Coco glucósido
· Decil glucósido
Una de las ventajas de usar tensioactivos anfóteros es que al poder presentar diferente acción según el pH del medio; en medio alcalino se comportan como aniónicos.
De esta manera si se quiere eliminar una mayor cantidad de maquillaje en ojos y labios es una buena opción.
Aunque se comportan como aniónicos no presentan el grado de irritación de estos.
El aceite de ricino sulfatado es un tensioactivo aniónico pero no presenta signos de irritación.
Es un agente tensioactivo muy empleado en la elaboración de aguas micelares por que aporta gran emoliencia y no deja una película grasa sobre la piel tras su aplicación.
También se pueden formular con la mezcla de tensioactivos Plantapon.
Presenta un pH idóneo y no reseca la piel ya que principalmente está compuestos por tensioactivos anfóteros y no iónicos.
La proporción de tensioactivos suele ser entre 1 y 5%, siendo la proporción de 2-3% la más empleada.
Correctores cosméticos
Espesantes
En las aguas micelares no se incorporan agentes espesantes ya que aunque pueden facilitar la extensión del producto no son necesarios.
Humectantes
Los humectantes se pueden añadir hasta una proporción de un 10% ya que mejoran el grado de contactación del agua con la superficie a limpiar.
La zona de los ojos necesita de una constante humectación por lo que se pueden incorporar humectantes con alta capacidad de captar agua como el sodio PCA o el lactato de sodio.
Como el excipiente es mayoritariamente acuoso, el humectante previene la reducción de este contenido por evaporación.
Cuando el párpado sea graso se puede optar por formular con humectantes como la glicerina o bien reducir el contenido en humectante para no dejar una sensación de humedad tras las aplicación sobre el párpado.
Quelantes
La solución amortiguadora de ácido cítrico/citrato de sodio se incorpora sólo cuando el excipiente esté formulado con agua termal o bien con infusiones de extractos vegetales.
El pH máximo que puede aportar la solución amortiguadora es de 6.2 pero es suficiente para reducir el grado de inestabilidad que pueden generar iones como magnesio.
Se puede añadir hasta un 2%.
Reguladores de pH
Las aguas micelares presentan un pH lo más próximo al de las lágrimas para evitar cualquier irritación.
Para corregir el pH se necesitan soluciones alcalinas de bicarbonato de sodio o hidróxido de sodio (sosa caústica).
En función de la amplitud del rango de pH a corregir se usará una u otra para no añadir demasiada cantidad y poder alterar el equilibrio entre los componentes.
Al definir el pH final del producto ya se podrá seleccionar el conservante con mayor protección antimicrobiana.
Aditivos cosméticos
Conservantes
Al ser un producto cuyo excipiente es mayoritariamente acuoso es necesario un conservante que protega del crecimiento microbiano, especialmente de bacterias ya que el pH del producto favorece su proliferación.
El conservante debe generar protección a valores de pH superior a 6.5 y si es sobre 7.0 mucho mejor.
Los conservantes que se pueden utilizar son:
* Leucidal
* Naticide
* Cosgard
* NeoDefend
Dentro de los conservantes útiles, los más efectivos son Leucidal y NeoDefend.
Se recomienda evitar aquellos conservantes que contengan alcohol bencílico en su composición ya que pueden llegar a generara molestia o una sensación de leve irritación al estar en contacto con la conjuntiva ocular.
En el caso del Cosgard, que contiene este ingrediente, aparece en la lista por su amplio rango de pH de uso.
Para minimizar el posible inconveniente del alcohol bencílico se puede incorporar al agua micelar pantenol.
Compensa esta situación rápidamente.
La concentración de uso será la que se indique para cada conservante.
Antioxidantes
Al no llevar aceites, mantecas o ceras no es necesario añadir un antioxidante como vitamina E a la fórmula.
Colorantes y aromas
La mayoría de aguas micelares son transparentes a diferencia de aquellas formuladas con infusiones que tienen el color que aporta el extracto vegetal.
Los colorantes alimentarios son la mejor opción ya que son estables al pH del producto final.
La mayoría de colorantes naturales procedentes de frutas suelen migrar a este pH.
Los antocianósidos como los del arándano por ejemplo son inestables a pH neutro y alcalino.
Se pueden añadir extractos aromáticos ya que son solubles en agua.
Los aceites esenciales se pueden añadir si se dispersan previamente en un solubilizante pero pueden aportar un cierto aspecto turbio si se añade mucha cantidad.
Al ser un producto que estará muy poco tiempo en contacto con la piel, no se recomienda usar aceites esenciales por su baja efectividad en este tipo de productos.