Las bacterias crecen en medios cuya temperatura está entre 30 y 37°C.
Los hongos y las levaduras a temperaturas entre 20 y 25°C.
Durante el proceso de elaboración se ganan temperaturas hasta 85-90ºC, temperaturas en la que se favorece el crecimiento bacteriano, especialmente el bacteriano Gram+, aunque teniendo en cuenta las condiciones ideales de temperaturas vistas en el tema anterior, puede existir crecimiento tanto bacteriano como fúngico.
Un cosmético que se mantiene en un lugar a temperatura ambiente es menos susceptible de un crecimiento bacteriano que un producto que se conserva en un recipiente en contacto con calor y humedad constante, como en el baño.
A mayor temperatura, mayor es la pérdida de la efectividad del conservante.