2.2. Azúcares y Heterósidos

Efecto sobre la descamación y renovación celular

Los AHA aplicados a bajas concentraciones (4-8%), reducen el grosor del estrato córneo a través de una disminución de la cohesión entre los corneocitos situados en los niveles más bajos del estrato córneo (estrato córneo compactum).

Este proceso se da a través de dos vías diferentes:

  • Reducción de ion calcio
  • Síntesis del colesterol-3-sulfato

Reducción del ion calcio

Los AHA a través de un proceso de quelación, pueden disminuir la concentración del ion calcio, que forma parte de las moléculas de adhesión entre los corneocitos del estrato córneo.

Esta pérdida de calcio permite una disminución en los puntos de fijación que ejercen los corneosomas entre los corneocitos del estrato córneo.
Se facilita así que las enzimas endógenas que componen las cadherinas sean vulnerables a una proteólisis.

Al disminuir la concentración del calcio, se facilita el proceso de descamación de los corneocitos situados en las capas superiores del estrato córneo y, por ende, activa el proceso de renovación y diferenciación celular.

Síntesis del colesterol-3-sulfato

El cemento intercelular situado entre los corneocitos está formado por:
        45-50% ceramidas
        25% colesterol
      
10-15% ácidos grasos libres
      
5% de otros lípidos en los que se encuentra en colesterol-3-sulfato

El colesterol-3-sulfato se encuentra en la envoltura de las uniones de cohesión celular en los corneocitos situados en las capas inferiores del estrato córneo.
La conversión del colesterol-3-sulfato a colesterol es necesaria para un proceso normalizados de descamación en las capas superiores del estrato córneo.
El colesterol-3-sulfato al ser de tipo iónico, puede causar una fuerte interacción y fortalecer el ensamblaje y cohesión intercelular, resultando en un proceso de descamación retardado.

Los AHA activan la enzima esteroide sulfatasa que permite la hidrólisis del colesterol-3-sulfato a colesterol en el estrato córneo compactum.

Al romperse los enlaces, se liberan los corneocitos más superficiales con mayor facilidad, teniendo una disminución en el espesor del estrato córneo como efecto adyacente.
Este proceso limitado y controlado se debe realizar a pH ácido.

Una vez el proceso de descamación se ha normalizado, se activan los mecanismos del proceso de renovación celular en la epidermis.
Se consigue una capa epidérmica más delgada, flexible y compacta, hay una mejor reflexión de la luz y la piel tiene un aspecto más joven

Nota: A medida que aumenta el pH del producto, disminuye la capacidad para favorecer la descamación. A pH cercano a 7.0, no hay actividad descamante.

Efecto sobre la función barrera

Un pH ácido presenta una menor pérdida de agua transepidérmica.
A medida que se envejece, el pH de la piel se vuelve más alcalino, disminuyendo la estabilidad de la función barrera cutánea y, por lo tanto, una pérdida del contenido hídrico epidérmico.

La aplicación de AHA, mejoran la estructura lipídica interna al aumentar el número de secreción de cuerpos lamelares sobre el estrato granuloso (aumenta la proporción de ácidos grasos libres y colesterol).

Se recomiendan emulsiones queladas de tipo O/A, formuladas a pH cercano a 4.0, para favorecer el aumento del contenido y retención del grado hídrico.
Se consigue aumentar el brillo natural de la piel.

Una función barrera estable, permite proteger la piel de posibles signos de irritación, especialmente aquellos que vienen inducidos por la aplicación de tensioactivos de tipo aniónico.

Papel en la hidratación

Los AHA al mantener la función barrera en condiciones normales y normalizar el proceso de renovación celular, se estimulan los procesos de síntesis de ácido hialurónico epidérmico en las capas basales.

El aumento de ceramidas consecuencia de este proceso de estabilidad, mejora las propiedades de hidratación epidérmica por un proceso de absorción de agua en las capas superiores del estrato córneo.

Inducen un aumento en la síntesis del contenido de mucopolisacáridos en los fibroblastos dérmicos, en especial de glucosaminoglicanos, componentes responsables del incremento de hidratación de la piel.

Para que el proceso sea efectivo, se formula a concentraciones entre 4 y el 10% y en rangos de pH entre 3.7 y 4.0.
La acción es directamente proporcional a la concentración de uso y del excipiente usado.

Acción sobre la pigmentación

Los alfahidroxiácidos tienen la capacidad de suprimir la formación de melanina mediante la inhibición directa de la actividad tirosinasa.
Se impide el paso de DOPA a DOPAQUINONA y se reduce la formación de melanina acumulativa.

El efecto descamativo que ayuda a reducir el volumen y grosor epidérmico que contiene el exceso de melanina, permite reducir el número de queratinocitos pigmentados.
El proceso de renovación celular que estimula la formación de nuevas células cuyo contenido en melanina es menor y está mejor distribuido, mejora la apariencia de la piel y el tono cutáneo.

La actividad despigmentante aumenta cuando se combinan varios AHA o bien cuando se formulan con otras sustancias con actividad sobre la tirosinasa como el ácido ascórbico (3-8%) o el ácido kójico (1-3%).

Acción estimulante de las fibras de colágeno

El estímulo sobre los fibroblastos dérmicos permite la síntesis de nuevas fibras de colágeno.
Se produce un engrosamiento epidérmico y de las papilas dérmicas junto con un patrón de las crestas interpapilares mucho más ondulado.

Junto con el aumento de mucopolisacáridos, se mejora la calidad y densidad de las fibras de colágeno.
Se producen procesos de reparación sobre las fibras de elastina degradadas por sobreexposición solar.

Las líneas de expresión y pequeñas arrugas mejorar su aspecto, especialmente en las zonas más finas como el contorno de ojos y labios.

Otras acciones cosméticas

Los AHA al disminuir la cohesión entre corneocitos, previenen la formación de comedones en los orificios foliculares.
Ayudan a normalizar los procesos de regulación de la secreción sebácea.

Por un proceso de estimulación química, los AHA actúan sobre los procesos inflamatorios que modulan la secreción de citoquinas proinflamatorias capaces de degradar la matriz dérmica y reducen la síntesis de fibras de colágeno.
Aumentan las sustancias mediadoras como la interleucina 1a (IL-1a).
Una reducción de citoquinas permite una disminución de los signos irritativos y sensibilizantes sobre la superficie cutánea.

La estimulación de la circulación sanguínea por vasodilatación favorece un aumento de la concentración de oxígeno en las células basales a través del intercambio metabólico en la unión dermoepidérmica.
Este aumento favorece los procesos de regeneración celular.

Algunos AHA presentan actividad antioxidante.
Pueden suprimir la formación y actividad de algunos radicales como el peróxido de hidrógeno o el superóxido, causantes de la degradación de las fibras dérmicas.

Publica un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *